La localidad de Mijas fue escenario este fin de semana de una nueva Concentración Balonmanera de la Diputación, una jornada inolvidable donde el balonmano base volvió a demostrar que es mucho más que un deporte.

Nuestros prebenjamines, tanto niños como niñas, disfrutaron de lo lindo en un ambiente espectacular, rodeados de compañerismo, ilusión y muchas ganas de aprender. Más allá de los resultados —que en estas edades pasan a un segundo plano— lo verdaderamente importante fue ver sus sonrisas, su energía inagotable y la pasión con la que defendieron cada balón.

Desde primera hora de la mañana, el ambiente en las pistas era sencillamente increíble. Equipos llegados de distintos puntos de la provincia compartieron espacio, experiencias y, sobre todo, valores.

En este tipo de concentraciones no se compite solo por marcar goles, sino por aprender, convivir y crecer. Cada partido fue una oportunidad para reforzar conceptos trabajados durante la semana y para seguir dando pasos en su formación deportiva.

Si algo volvió a quedar claro en Mijas fue el papel imprescindible de las familias. Padres, madres, abuelos, hermanos y amigos llenaron las gradas, animando sin descanso y creando un entorno sano y respetuoso.

El apoyo desde la grada no solo impulsa a los pequeños deportistas, sino que también refuerza los valores que este deporte transmite: respeto al rival, aceptación de las decisiones arbitrales, celebración del esfuerzo por encima del resultado y orgullo por el trabajo realizado.

Fue emocionante ver cómo las familias disfrutaban tanto como los protagonistas, compartiendo risas, nervios y aplausos en una jornada que quedará en el recuerdo.

Este tipo de eventos son fundamentales en la etapa prebenjamín. Más allá de la técnica y la táctica, los niños y niñas adquieren valores que les acompañarán toda la vida:

  • Trabajo en equipo: entender que el éxito es colectivo.
  • Respeto: hacia compañeros, rivales y árbitros.
  • Superación personal: aprender que cada entrenamiento suma.
  • Responsabilidad: compromiso con el grupo.
  • Compañerismo: celebrar los logros de todos.

El balonmano se convierte así en una herramienta educativa de primer nivel, donde se forman no solo jugadores y jugadoras, sino también personas.

La Concentración Balonmanera de la Diputación en Mijas volvió a demostrar que el balonmano base está más vivo que nunca. Nuestros prebenjamines regresaron a casa con medallas invisibles pero valiosísimas: experiencias, amistades y aprendizajes.

Desde el club queremos felicitar a todos nuestros pequeños y pequeñas por su comportamiento ejemplar y agradecer, una vez más, el compromiso de las familias que hacen posible que sigamos creciendo juntos.

FOTOS: